Zidane se pone en modo psicólogo

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El Madrid sufre su primera derrota cuando mejor estaba y el técnico dice que el fin de la racha tiene algo positivo: buscar la motivación para seguir adelante

“Ahora mismo es difícil en el vestuario”, dijo anoche Zinedine Zidane. Con ese difícil se refería a lo complicado que era analizar con la plantilla los motivos y secuelas de una derrota después de 85 minutos prácticamente perfectos. “Es duro y más después del partido que hicimos…”, añadió el técnico. Falló el Madrid en los últimos cinco. Una falta –terminada en el gol en propia puerta de Ramos- y un balón perdido –terminado en el gol de Joveticacabaron con una racha de 40 partidos sin perder.

La última derrota de los blancos había sido el 6 de abril contra el Wolfsburgo (hubo remontada en la vuelta). Sampaoli habló de convicción y valentía. Zidane de errores que pueden pasar en el fútbol. El Madrid sigue líder con un punto de ventaja con respecto al Sevilla y dos con respecto al Barça y tiene un partido menos.

Al técnico francés no le cambió el semblante anoche. Dice que para él nada cambia. Que no habría cambiado ni siquiera con la victoria. Lleva semanas diciendo que en el récord no pensaba demasiado, que la temporada es larga y complicada y que la derrota tarde o temprano tendría que llegar. “Sabíamos que un día iba a pasar esto”, aseguró anoche. Pasó, eso sí, en el mejor momento del Real Madrid al que, desde enero, se le vio mucho más centrado, bien físicamente, con continuidad de juego, con una presión muy alta, concentración, mandando en los partidos. Un Madrid sólido, que no daba señales de debilidad.

Llegó la derrota, porque, como dijo el técnico francés, era cuestión de tiempo. Llega en plena cuesta de enero y ahora toca comprobar cómo la gestionará. Los jugadores se marcharon ayer del Sánchez Pizjuán asegurando estar dolidos, pero no preocupados. Perdieron en los últimos cinco minutos un partido que tenían ganado. Marcelo dijo que se relajaron un poco después del penalti de Cristiano Ronaldo. Sergio Ramos que no habían sabido marcar los tiempos del partido en los últimos diez minutos.

Zidane está convencido de que la derrota y el fin de la racha de partidos sin perder no cambiará nada ni pesará más por llegar cuando mejor estaba el Madrid. “Lo vamos a ver el miércoles [Copa contra el Celta]. No va a cambiar nada, y ganando tampoco habría cambiado nada. Tenemos que digerir la derrota. No gusta a nadie perder y menos de esta manera. Pero es el fútbol, hay que aceptarlo y pensar en el miércoles”, analizó.

De psicología tendrá que tirar hoy y mañana. Anoche aseguró que si algo positivo había dejado el fin de la racha de partidos invictos era la motivación para seguir adelante. La última vez que el Madrid se tambaleó (derrota en abril contra el Wolfsburgo aparte) fue entre mediados de septiembre y principios de octubre, cuando encadenó cuatro empates seguidos. Parecía haberse olvidado de cómo se ganaban los partidos.

Zidane en esa ocasión apeló a la tranquilidad, dijo que trabajarían para mejorar. Era un Madrid diferente, que jugaba a ráfagas y que pagaba todos los errores que cometía. Había que mejorar la concentración, la intensidad con la que entraba en los partidos, la continuidad. Algo que ha ido ganando todos estos meses. Ahora el técnico tendrá que ponerse en modo psicólogo.