Se adueña Corea del espectáculo

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Cd. de México, 23 marzo 2020. BTS, la única boyband capaz de rivalizar con los Beatles en listas de popularidad, es una de las «marcas» que más aporta al producto interno bruto de Corea del Sur.

La sensación de K-Pop, que acaba de lanzar el disco Map of the Soul 7, arrasa en las ventas de los principales mercados del mundo y significa para la economía sudcoreana 4 mil 650 millones de dólares, según Forbes.

Gracias a ventas de discos, shows y mercancía, su poderío es similar, dicen especialistas, al de la aerolínea nacional, Korean Air.

La victoria de Parásitos (de Bong Joong-Ho) en los Óscar con 4 estatuillas es una confirmación de que la cultura pop del país asiático está en fase de conquista y dominación mundial.

El Ministerio de Asuntos Exteriores del País determinó a inicios de año que el hallyu («ola», colonialismo cultural coreano) se incrementó el año pasado en un 11 por ciento.

Eso es que los productos y talentos de la nación (con una población de más de 50 millones) consiguieron 100 millones más de fans.

Su propagación fue lenta: primero a nivel local, luego a regional. Hoy el mundo entero ya sabe de entretenimiento coreano.