RESEÑA POLÍTICA: Los cambios en el PRI

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Juan R. de la Sota

Los mandos priistas ven al Partido Revolucionario Institucional (PRI), vapuleado, destrozado, descuartizado, repudiado, abandonado y con un futurismo de fracasos, por lo que han determinado medio democratizarlo, esto luego que en la convocatoria recientemente expedida establece un proceso de votación directa a la militancia para elegir al nuevo líder nacional de este  instituto político.

Las mismas reglas se deberían imponer para designar a quien dirija  al PRI en Tamaulipas y a través de las cuales se realice una renovación de total, es decir deshacerse de todo lo que huele a la dirigente partidista Yahleel Abdala Carmona y pandilla, porque son los responsables de la debacle que le han generado pésimos resultados electorales en los últimos años y que lo encaminan hacia su desaparición.

Ya se expidió la convocatoria para elegir a los nuevos integrantes del Comité Ejecutivo Nacional  del PRI para el periodo estatutario   2019-2023, mismo que será por votación directa de la militancia. 

La convocatoria   ordena que este martes se expedirá el manual de organización, el sábado 22 de junio será el registro de las fórmulas de candidaturas. El periodo  de  garantía de audiencia sobre el registro  de candidaturas, se efectuará el domingo 23 y lunes 24 de junio-

Los priistas tienen que vigilar la actuación de la comisión de Proceso Internos, ya que sus integrantes son muy priistas y son los responsables de organizar, conducir y validar el proceso de elección interno, en aras de que eviten, sus prácticas antidemocráticas para mantener la imposición o “dedazo”, como siempre lo han hecho.

Las reglas del juego  marcan un tope de gastos para el proselitismo de cada fórmula registrada y que es del 1 por ciento del                     monto autorizado por el Instituto Nacional Electoral para la campaña de la elección inmediata anterior  para la titularidad del Ejecutivo Federal equivalente  a 4.2 millones de pesos.

Los dictámenes y entrega de constancia  de registro de candidaturas se emitirán el martes 25 de junio y al día siguiente , iniciará el   periodo de proselitismo interno que terminará  el 9 de agosto del presente año. Los aspirantes tendrán 45 días para hacer campaña. La elección  se realizará el domingo 11 de agosto.

El computo  nacional de la votación, la declaración  de validez y la entrega de constancia de mayoría  se llevará a cabo  el 14 de agosto de este año.

Las y los candidatos a dirigir el PRI,  estarán obligados a participar en dos debates, uno programada  para el 17de julio de 2019, el cual deliberarán sobre sus ideas y opiniones  y darán a conocer las propuestas para el partido, mientras que el segundo encuentro se dará  el 7 de agosto, donde los participantes debatirán con respecto a las propuestas  que el PRI debe ofrecer a la sociedad como institución intermediaria entre esta y el gobierno

Los que sean elegidos presidente y secretario general del PRI, rendirán protesta estatutaria el 18 de agosto de 2019.

El priismo nacional, debe atreverse a denunciar cualquier acto de corrupción por parte de los candidatos, con el fin de que se blinden y no sigan permitiendo selecciones antidemocráticas de sus dirigentes. Si buscan democratizar  al PRI, deben permitir que sean los militantes los que  designen a sus líderes.

Este proceso democratizador lo deberían extender a la próxima selección de sus candidatos a puestos de elección popular y para que sean los militantes y simpatizantes los que designen mediante voto directo a los abanderados  priistas.

Una vez renovado el PRI Nacional, de inmediato tiene que ordenarse la salida de Yahleel Abdala, la dama de mucho rollo, de mucho arguende y de muchas promesas, porque ésta ya incomoda, desanima y causa malestar, por sus pésimos resultados, al practicar la deslealtad, vandalismo, traición y ladronería, para beneficio personal y de su pandilla. 

Si niega sus actos corruptos, es cuestión que le demuestre a la militancia lo contrario, rindiéndole un informe detallado del gasto del presupuesto de las prerrogativas o   financiamiento público, porque en los candidatos y actividades partidistas no los gastó, debido a que los aspirantes anduvieron mendingando un peso para hacer campaña y la publicidad y propaganda fue muy pobre. Entonces ¿dónde está el dinero?, eso tiene que explicarlo la aún  líder priista.

Además, tiene que  hacer una depuración de militantes, sobretodo deshacerse de los que enfrentan procesos penales y de todos aquellos traidores y mal agradecidos que apuñalaron al PRI. Muchos reconocidos priistas ya no le sirven, incluso, son los responsables de   que el PRI se encentre aporreado y a punto de desaparecer.

Cambiando de tema, las autoridades electorales  deberían ejercer estricta vigilancia sobre los partidos políticos para comprobar que sus ingresos y gastos se den en un ambiente de legalidad. Realizar esto es su obligación y si encuentra anomalías, tiene que sancionar a los infractores con las multas correspondientes. No debe ser tolerante hacia quienes incurren en irregularidades, pues muchas de las veces les aplica simples amonestaciones y ese tipo de sanciones, no acabarían con una posible corrupción partidista.

La supervisión mayor debería ejercerse durante las campañas políticas, para impedir que los candidatos se excedan en los gastos, pues con ello se garantizaría la equidad de los participantes en los juegos electorales.

Por cierto, las autoridades electorales tamaulipecas tienen que ponerse a trabajar, porque son los responsables de la baja votación registrada en las pasadas elecciones, en la que se eligieron diputados del Congreso de Tamaulipas.

Los resultados de la votación, evidenciaron que los funcionarios electorales se lanzaron a la hamaca, pues se registró bastante abstencionismo y su trabajo es que todos los ciudadanos de la lista nominal acudan a votar. En esta elección es ridícula la votación y ello demuestra que todos los funcionarios electorales no desquitaron los miles y miles de pesos que reciben de sueldo.

En otro asunto,  el panista Gerardo Peña Flores,  alcanzará la diputación plurinominal y ya hay quienes lo están  candidateando para  ser el líder  del Grupo Parlamentario del PAN  y por consecuencia el Presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado. Peña Flores, ex titular de la Secretaría de Bienestar Social, está apuntado  en la primera posición de la lista de candidatos de representación proporcional. Gerardo Peña, cuenta con capacidad y experiencia para liderar el Congreso tamaulipeco, Aunque hay otros panistas que también cuenta con los elementos necesarios para  dirigir el Poder Legislativo del Estado.

El dato: Los actuales diputados del Congreso del Estado, no deberían sentirse decepcionados con ellos mismos, tienen derecho a respirar y consolarse, porque los próximos diputados andan con muchas ganas de  dar resultados a los tamaulipecos y  con deseos de trabajar en coordinación con las diversas autoridades y dispuestos a   combatir el gran rezago legislativo que dejan. 

  Correo:jrdelasota@hotmail.com


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