RESEÑA POLÍTICA: La opacidad e improductividad del Congreso

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Por: Juan R. de la Sota

El presidente del Congreso local, Glafiro Salinas, evidencia muchas ganas de trabajar, pero esto sólo lo expresa en una simple intención y deseo, dado que no ha ofrecido resultados a favor del pueblo, al tolerar a una plantilla de legisladores perezosos, flojos, ignorantes e incumplidos que mantienen este Poder alejado de la gente y de su eficiente responsabilidad.

Salinas Mendiola, recientemente sustituyó en la Presidencia de la Junta de Coordinación Política del Poder Legislativo de Tamaulipas, al diputado Carlos Alberto García González, candidato del PAN a la alcaldía de Matamoros, quien es calificado por los trabajadores del Congreso de indeseable, soberbio, altanero e impopular, motivos que lo llevarán a la derrota electoral.

El “pastor” legislativo Glafiro, tendría que darle la vuelta a la página y olvidar la flojera, arrogancia, prepotencia y abuso con que actuó el legislador con licencia Carlos García, y dedicar tiempo completo para conducir el “barco” legislativo con fuerza, determinación y eficiencia, con el objeto de que ofrezca los resultados demandados por la ciudadanía.

No debería darle paso al fracaso, pues está de por medio su buen prestigio y su carrera política.

Entre las adversidades que enfrenta el señor Glafiro, resaltan la gran flojera de los diputados de las diversas fuerzas políticas representadas en el Congreso,  la pésima estrategia de comunicación social y equivocada elaboración de las escasas iniciativas de ley.

Además, la opacidad con que trabajan los titulares de las diferentes áreas del Congreso, los altos sueldos y compensaciones de diputados y trabajadores amigos de Calos García González, el nepotismo e influyentismo, lo cual ha convertido al Congreso en un Poder Legislativo de Tamaulipas irresponsable, improductivo y con negativa imagen.

Por encima de los intereses de los tamaulipecos, no deberían estar las exigencias y caprichos del precandidato panista Carlos García, por lo que urge que Glafiro Salinas, construya su equipo de colaboradores para lograr un Congreso cercano a la gente, de resultados, honesto, trasparente, responsable y que atienda las demandas prioritarias de los tamaulipecos.

Además, que trabaje en un ambiente de coordinación y respeto con el Gobierno del Estado y el Poder Judicial, así como con los municipios, para seguir impulsando una buena seguridad pública que ofrezca paz y tranquilidad, procuración y combate a los delitos, la generación de empleos, eficiente educación y prevención de los ilícitos.

Si el diputado Glafiro, tiene en mente ser exitoso en la Presidencia de la Junta de Coordinación Política del Congreso, tendría que poner a trabajar a los diputados, quienes han dedicado mayor tiempo a viaticar y vacacionar.

También debería aplicar cambio de funcionarios amigos de Carlos García y de ex diputados panistas, porque sólo entorpecen y denigran el trabajo de este Poder.

A los diputados exigirles cumplan con su horario laboral para proponer, crear y aprobar las leyes que requiere Tamaulipas para su desarrollo, orden y paz, para realizar labor de gestoría que resuelva las peticiones ciudadanas y atender todos los asuntos que le competen al Congreso y así evitar que este Poder sea víctima de críticas y llamadas de atención, como ha sucedido.

Tiene facultades para ordenar a todos los legisladores se pongan a chambear, pues a la fecha no desquitan con acciones a favor de la gente, los más de 90 mil pesos y los vales de gasolina que el pueblo les paga.

El congreso no está cumpliendo en tiempo y forma con la información que le corresponde hacer pública y esto también es culpa de los legisladores.

Se desarrolla un proceso electoral y los diputados, ante sus antecedentes de barberos para conseguir puestos públicos, podrían entorpecer su compromiso y responsabilidad legislativa, por lo que Glafiro Salinas, tendría que estar vigilante para que esto no suceda y evitar que el Congreso siga sumido en la improductividad y opacidad.

A la fecha los actuales diputados le han fallado a su pueblo y no son dignos de representarlo en el Congreso de Tamaulipas, dado que sólo han hecho como que trabajan y sí han demostrado gran ambición para exigir un elevado sueldo, gasolina y otros beneficios económicos. Glafiro, tiene motivos suficientes para exigirles responsabilidad, trabajo y resultados.

Tienen mucho en que trabajar, como lo es encabezar las demandas justas de la población, entre ellas la exigencia de frenar los constantes aumentos a las gasolinas, a las tarifas de luz, agua y teléfono, así como insistir en se disminuya el costo de la energía eléctrica en la zona norte del Estado.

En pedir un freno al aumento de precios a los productos de la canasta básica, exigir la oportuna entrega de apoyos económicos para la producción en el campo, en la gestión de créditos para el fortalecimiento de las empresas y en la demanda de alza a los salarios.

Los diputados locales no han encabezado esas causas, ni han cumplido con la elaboración de leyes que brinden beneficios que se reflejen en los hogares de los tamaulipecos, sólo van al Congreso a calentar la lujosa y cómoda silla y a cobrar un alto sueldo que no desquitan.

Será decisión de Glafiro Salinas, aplicar orden, exigir trabajo y resultados, así como acabar con el amiguismo, influentismo y compadrazgo en el Congreso, si no lo hace en la historia quedará como una Legislatura opaca, improductiva y alejada de los tamaulipecos.

Cambio de tema,  es conveniente que las autoridades responsables de cuidar el dinero de los tamaulipecos vigilen a los gerentes o administradores de las COMAPAs, al existir la añeja acusación de que estos organismos operan como cajas chicas, es decir que desvían dinero para financiar campañas políticas-electorales de algunos candidatos.

Es necesario que en estos momentos se aplique una auditoría a dichas empresas, con el fin de conocer el padrón de usuarios y su entrada de dinero por concepto de los diversos servicios que brindan, precisamente para poner candados que impidan el financiamiento de campañas políticas.

Las COMAPAs de la zona conurbada de Tampico, Madero y Altamira, la de Victoria, Río Bravo, Matamoros, Reynosa, Nuevo Laredo, San Fernando, entre otras, deben ser auditadas lo más pronto posible, pues no se descarta sean saqueadas sus finanzas  para cubrir gastos de aspirantes a alcaldes, diputados, senadores, síndicos y regidores.

Por cierto las COMAPAs, se han convertido en empresas de miedo y dolor de cabeza de la población, ya que sus gerentes aplican los cobros que les conviene y lo más lamentable es que un día o dos a la semana llevan un chorrito de agua a los domicilios.

En los últimos meses se elevó considerablemente el cobro de esos servicios y existe la sospecha que quieren fortalecer sus finanzas y habría que cuidar las manos de los gerentes para que no gasten el dinero en las campañas  y lo apliquen en el mejoramiento de infraestructura que  garantice el abasto de agua.

En otro asunto, el PAN y el PRI, no deberían ceder el paso a la reelección en algunos municipios, pues los actuales alcaldes no han atendido sus compromisos de campaña ni mucho menos las demandas ciudadanas y por lo consiguiente corren el riesgo de perder la elección.

Se han dedicado a la simulación, a esconderse de su pueblo, a realizar obras insignificantes y le han sacado la vuelta a cumplir con su compromiso de ofrecer eficiente seguridad pública, de generar los empleos que demanda la gente y no han dedicado tiempo y espacio para gestionar los apoyos necesarios que acaben con la violencia y criminalidad en las ciudades.

Sus nombres luego se les proporciono, sólo le comento que tan inseguros están que aún no deciden reelegirse, pues su mal trabajo no les da la seguridad de ganar por segunda ocasión la elección.

O algún obstáculo tienen, para no decir por la reelección. Si se deciden en jugar electoralmente, tienen que trabajar mucho, porque la competencia política-electoral estará bastante fuerte y su labor no les garantiza el triunfo en las urnas.

El dato: Cesar García Coronado, es un nuevo rico victorense, pues como director general del Centro Estatal de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en San Luis Potosí, incrementó su fortuna, con la que ha logrado poder político para conseguir puestos públicos para amigos y familiares. Su poder económico le da para ir a jugar a centros de apuesta a Estados Unidos y financiar campañas políticas de los candidatos del PRI. En este asunto tiene chamba la autoridad federal para comprobar legal fortuna de tahúr cesar.

Correo:jrdelasota@hotmail.com

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