RESEÑA POLÍTICA: La guerra sucia de partidos y candidatos

Visto 274 veces

Por: Juan R. de la Sota

La guerra sucia de los partidos, sobre todo entre el Revolucionario Institucional (PRI), MORENA y Acción Nacional, iniciará una vez que designen a sus candidatos a las  alcaldías de Tamaulipas.

Resaltarán acusaciones contra partidos y sus abanderados de corrupción, de malos gobiernos, abusos de poder, enriquecimiento con dinero público, de asuntos de la vida privada y de desatención de las demandas ciudadanas, para crear desprestigio y ganar votos.

Esa campaña irregular y ventajosa, no sería la primera vez que la practiquen, hay constancia que se registra en cada proceso electoral y las autoridades electorales han demostrado desinterés e incapacidad para combatirla, eliminarla o simplemente evitarla, para garantizar un juego limpio.

La guerra sucia ya la comenzaron candidatos presidenciales con acusaciones de desprestigio y lo harán a nivel local tanto el PRI, como el PAN y MORENA, luego que postulen a sus candidatos a las Presidencias Municipales. Esto sucederá porque no existe voluntad y firmeza de la autoridad electoral para evitarla.

Algunos ciudadanos consideran que también es una guerra sucia los actos antidemocráticos de los partidos políticos, al no permitir que sea la ciudadanía la que elija a los candidatos.

Por ejemplo, Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial y su pandilla integrada por traidores militantes de todos los partidos, hablan de democracia, pero hace todo lo contrario, pues imponen candidatos y hasta venden candidaturas, como la que supuestamente vendieron a José Ramón Gómez Leal (JR) en cinco millones de pesos. El PRI y el PAN, también elegirán por la vía del dedazo a sus candidatos y lo harán en el trascurso de esta semana.

Obrador y su equipo de traidorcillos, son grandes maestros en orquestar programas de desprestigio a sus adversarios políticos, siempre acusan, pero sin pruebas. Los otros candidatos también hacen lo mismo.

En el tema de acusaciones, tendrían que estar alertas las autoridades electorales y frenar denuncias sin fundamento y descalificaciones entre candidatos, pues se bloquea el piso parejo o juego limpio  que generaría un proceso electoral sucio y que no conviene, porque podría generar violencia que motivaría ausentismo de electores el día de la jornada cívica.

Para evitar en este juego la guerra sucia entre los abanderados de los distintos partidos políticos que participarán por las 43 Presidencias Municipales de Tamaulipas, la autoridad electoral debería convocarlos a un debate público y el cual sea un espacio exclusivo para que presenten su proyecto de trabajo, porque finalmente es esto lo que le interesa a la población, no información de desprestigio.

La autoridad electoral debería fijar su postura, en el sentido exigir pruebas y la correspondiente denuncia a aquellos candidatos que realicen acusaciones de corrupción o de actos ilícitos contra sus adversarios y de no hacerlo procedan a aplicar la correspondiente sanción, porque no se vale que la mentira la utilicen como estrategia de campaña para ganar votos.

Reitero, la guerra sucia por parte de los partidos MORENA, PRI, PAN y otros institutos políticos, no sólo la establecerán como método de campaña para captar sufragios, sino, como lo comenté anteriormente, también lo hacen en la selección de sus candidatos.

Los partidos son simuladores de la democracia y autoritarios en los procesos de selección de sus candidatos, no toman en cuenta la decisión de los ciudadanos y convencen o amenazan a sus consejeros para elegirlos por la vía del dedazo.

Si no postulan candidatos populares, esos que en el marco de su carrera política llevaron beneficios a la gente, perderán las elecciones, dado que los electores a los malos políticos les cobran la factura en la urna electoral.

Cambiando de tema, la pasión y el gusto por la política por parte de los servidores públicos no debe ser objeto para violar la ley, porque si infringen el marco jurídico enfrentarán proceso penal e irán a la fresca cárcel.

Resulta que la Fiscalía Especializada Contra Delitos Electorales, lanzó la advertencia que será castigado con cárcel por el delito de peculado el funcionario que incurra en inducir, coaccionar o influir en el voto mediante el uso de recursos públicos, además le costará la destitución o inhabilitación.

La Ley General en Materia de Delitos Electorales, señala que no sólo quienes coaccionen  el voto serán sujetos de sanciones, sino también quienes presten en horario laboral algún servicio o ayuda a los candidatos o partidos políticos, utilicen recursos públicos para promoción política y condicionen programas  y prestaciones  gubernamentales, afirmó Ingelmo Michaca, Subdirector de la FEPADE.

Ante la burocracia federal, la FEPADE, informó que las acciones más comunes que pueden ser causales de delitos por parte de los servidores públicos, resaltan la coacción del voto, las amenazas y exigencias a los subordinados para que participen en eventos proselitistas.

Además, el condicionamiento de programas o prestación de servicios gubernamentales para apoyar una corriente partidista, entre otras.

En otro asunto, el que sólo va a cobrar un elevado sueldo sin trabajar, es el delegado del INFONAVIT en Tamaulipas, Roberto Danwing Marroquín, quien trae a esta dependencia de cabeza y viola los derechos de los trabajadores activos y pensionados.

Las protestas lo están invadiendo, pues lo acusan de negarse a entregar los recursos acumulados en las subcuentas de los derechohabientes fallecidos.

Este funcionario federal, quien fue recomendado para ocupar ese puesto por “padrinos” de la pasada administración estatal, es sinvergüenza y no descarte esté jineteando ese dinero, por lo que debería ser investigado y si está haciendo uso de éste recurso para beneficiarse sea sujeto de la sanción correspondiente.

Es conveniente solicitar cuentas claras al delegado del INFONAVIT, que informe cuales son los patrones que eluden el pago de las cuotas de los trabajadores y quienes tienen derecho  a una vivienda digna.

Porque como es un funcionario al que no se le debe tener confianza, no se  descarta que proteja a algunos patrones, para evadir el pago al que están sujetos, pues tiene muchos amigos empresarios constructores y que incluso se desempeñaron como altos funcionarios de anteriores gobiernos estatales.

Roberto Danwing, también debería ser vigilado, para que no exija dinero a  los trabajadores a cambio de autorizarles  los créditos para la compra o construcción de viviendas y apoyos económicos a los patrones para hacerse de la vista gorda y tolerar que no cumplan con pagar  las correspondientes cuotas.

Este delegado federal y otros que ya se hacen viejos en dependencias del Gobierno de la República que funcionan en Tamaulipas, deberían ser sustituidos en el cargo, pues sólo estorban y se mantienen del dinero público, sin aportarle nada a los tamaulipecos.

El dato: La ambientalista y defensora de los derechos de los animales, Martha Alicia González González, exigió la construcción en ciudad Victoria, de un albergue para perros y gatos abandonados, con el fin de que se les brinde un auténtica atención y evitar afecten la salud pública. Está en contra del sacrificio de estos animales y exigió se difunda el reglamento de protección animal, para que la gente conozca de las prohibiciones y sanciones.

Correo:jrdelasota@hotmail.com