Por Jorge Horacio Lazo
Al menos en esta frontera llamada tres veces heroica de Matamoros, el arbitraje está metido en una profunda crisis desde hace tiempo.
Y no por falta de calidad, si , pero tampoco es lo mejor del estado ya que son árbitros que tiene la rapidez en pleno desarrollo del juego para despojarse del “profesionalismo” y actuar con las vísceras en la mano, exhibiendo el ser humano lleno de irritación y revanchismo que llevan dentro.
Lo más grave para el futbol infantil y juvenil de Matamoros, es que algunos árbitros ya también amenazan con mandar “subir o levantar” a entrenadores que les reclamen sus fallas como ya sucedió una vez en un torneo del club América en los campos del SIOIM, un tipo de nombre Martin Zúñiga.
Jaime Manríquez, titular del arbitraje en Tamaulipas y afincado en Ciudad Victoria no ha colocado un freno a tanta barbarie de los silbantes afiliados en esta ciudad sobre las canchas quienes lucen en cada cotejo muy malos de ánimos, digamos, son literalmente hablando unas auténticas “barbies”.
Arturo Ibarra responsable del arbitraje afiliado aquí, sabe y le gusta escuchar, pero como buen político le sigue la corriente al quejumbroso porque evidentemente no puede controlar el problema, ni menos erradicarlo.
Deja que el revanchismo discreto y a veces muy notable se lleve a cabo en las canchas sobre todos infantiles contra quien les señale sus fallas como malos jueces, esto de parte de sus nazarenos del colegio 18.
Y es que mire usted amigo lector, a estos silbantes es casi seguro que poco ya le saben los pesos baratos en Matamoros de las ligas, porque lo que se ganan en dólares en la liga Brasa entre otras de Brownsville los tienen totalmente enamorados y mal correspondidos porque los explotan y luego se andan quejando de esto.
Aquí en Matamoros algunos silbantes sí pueden llegar hasta con fuertes resacas o todavía briagos los sábados en las mañanas a los cotejos infantiles y juveniles y son muy felices con los partidos por de faul sacando cualquier pretexto para dejar a los niños sin jugar. Hay muchos testigos de ello.
Los compadrazgos de lidercillos de equipos improvisados en las ligas, así como los jugadores de esos mismos conjuntos les hablan por su nombre bautismal de tú a tú exigiéndoles que marquen lo que ellos quieren. Son amigos del barrio notoriamente y desde luego les ayudan sobre todo cuando quieren vengarse de alguien que les reclama esto entre otras fallas. Se ha visto muy continuamente este de acciones.
Hace días dan risa que se reúne para hablar de la “violencia de los niños en el futbol”.
Lo primero que tienen que hacer es analizar sus actuaciones vengativas y prepotentes que tienen muchos de ellos, sobre todo un árbitro que le llaman “pony” por citar un solo ejemplo cuya “diabetes” deportiva está muy alterada con un auténtico narcisismo con poder en cancha.
Ibarra “debuta” a cada rato árbitros sin preparación alguna, pues hemos visto algunos como bajados de algún cerro ya que desde su lenguaje, apariencia y otros aspectos más así los delata y todavía preguntan en pleno juego , “aquí si hay fuera de lugar profe ?. Imagínense nada más como termina un juego lleno de problemas .Y todavía cobran!! .
Veamos entonces si Manríquez desde la capital hace algo por el bien de los niños, por el bien de los padres, por el bien de la misma imagen de el cómo titular ya que aquí en Matamoros el enfermo está en terapia intensiva.
Y como dije Arturo Ibarra, presidente, no puede con varios absurdos y revanchistas “jueces de cancha” y decir verdad este que les comenta ahora, los ha escuchados como se gozan entre ellos de las formas en que se vengan contra quienes los critican o les piden que hagan bien su trabajo, nos vemos en la próxima.





