Lucía Méndez sigue pensando en los ochenta

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Durante las casi cinco décadas de carrera que tiene Lucía Méndez, la cantante y actriz ha cosechado todo tipo de espectadores: desde los babyboomers que morían por su belleza impresionante a partir de que la nombraron “El Rostro de El Heraldo” en 1972, hasta los aficionados a sus canciones rancheras, y claro, los que la siguen por películas como Los hijos de Sánchez, Más negro que la noche, La ilegal o Los renglones torcidos de Dios. En cuanto iniciamos la charla, Lucía se apresura a decir que acaba de volver a grabar una nueva versión de “Un alma en pena”, el tema promocional de la telenovela El extraño retorno de Diana Salazar.

“La idea salió porque se está repitiendo por el canal de telenovelas y gracias a Dios con gran éxito. Es prácticamente el rating más alto ahorita de ese canal… La ha recibido maravillosamente la gente, y aún más, le favoreció la pandemia, entonces decidimos volverla a grabar con el productor Jordi Bachbush, y también ha tenido mucha aceptación… Estamos muy contentos porque se compaginó la telenovela con la canción y mira, tenía 30 años de que no veían esa novela y volvió a pegar”.

-Sí, mundialmente, en todos lados. Imagínate, fue una novela en la que el personaje tiene poderes, totalmente diferente; es la telenovela que más ha roto esquemas en la historia de este género, y realmente fue un equipo maravilloso, de Carlos Téllez, Carlos Olmos, un reparto increíble, entonces de alguna forma para mí Diana Salazar es algo muy especial…

–Apuesto a que muchos aún te dicen “Diana Salazar” por ahí.

–Se refieren a mí como Diana Salazar, como Colorina, como Viviana… Siempre tuve la oportunidad de que me nombraran como el personaje de la telenovela del momento, no me quedé solo con un personaje, iba cambiando, me iba desdoblando y afortunadamente a la gente le gustaba, no solamente en las telenovelas, sino también en películas como La ilegal, con Arturo Ripstein; Los hijos de Sánchez, donde trabajé con Anthony Quinn, o Más negro que la noche con Taboada… La gente me ha permitido ser versátil.

Lucía comienza a contarnos cómo fueron sus inicios en la música, y más concretamente en las rancheras:

Todo comenzó por una decepción amorosa, después de que Valentín Trujillo se me casara con otra, siendo aún mi novio. Él me había dicho: ‘Si no te casas conmigo, yo me caso… y se casó’. Fui llorando con mi amigo Juan Gabriel, a decirle, bañada en lágrimas: ‘Compadre, ese desgraciado se casó…’ Entonces agarró la guitarra y comenzó a componer “Siempre estoy pensando en ti”… Yo me quedé paralizada al ver su ingenio, su talento… Cuando la terminó, me dijo: “Ve al programa Siempre en Domingo y cántala con este sentimiento que tienes ahorita. Cántala así, con mucho sentimiento, y vas a tener un éxito. Efectivamente, llegué al programa, la canté con un gran dolor… y vendió un millón de copias. Posteriormente grabé “¿Por qué me haces llorar?”, que también pegó… Canté muchas, muchas canciones en ranchero, varios discos, y me fue de maravilla…

Pero ese sería solo el inicio. Luego de lanzar el disco con la música de la teleserie Viviana (1978) –en el que aparece como corista una tal Cecilia Toussaint–, la artista está lista para llegar a la década de los ochentas, rodeada de gente muy experimentada.