Kult | Las visiones distópicas de Asian Dub Foundation

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La Haine volvió a ser relevante para esas generaciones que se identificaron con los abusos de la policía y del sistema en general contra los marginado allá por 1995. El Odio, la película de culto del director Marthieu Kassovitz, contaba hace 25 años de los disturbios que se encendían en París por la brutalidad de los policías contra los jóvenes de los barrios marginales. Abdel Ichaha, un muchacho árabe fue golpeado y quedó en coma. La violencia institucional fue desafiada en las calles por la energía de los que no tienen nada que perder. Una historia no muy diferente de la que muchos negros, árabes, indios, mexicanos, centroamericanos, chinos, pobres y desgraciados enfrentan hoy todavía.

La música de esos días, al margen del house, iba de Mano Negra a propuestas nuevas y underground como Asian Dub Foundation (ADF), el combo multicultural que desde sus inicios llamó la atención por su rap militante, que levantaba la voz en contra del racismo y a favor de la comunidad india del Reino Unido, que a diario es marginada en su propio país. A diferencia de productos de MTV como Rage Against the Machine, ADF se mantuvo independiente y contestatario.

Pero el mensaje feroz y contundente de ADF no era su única arma, ni la más contundente. Su principal virtud era su música, basada en una fusión de hip-hop, jungle y bhangra en la que los instrumentos indios, los sampleos y las guitarras dan vida a una propuesta vibrante y de espíritu punk que desde 1994 llamó la atención de propios y extraños.

Desde entonces, ADF se ha ganado una reputación no sólo como productores de impecables grabaciones, sino como músicos capaces de lograr conciertos realmente enérgicos y que se ha ganado el respeto de colegas como Primal Scream, los Beastie Boys e incluso David Bowie.

Con una reputación impecable y una trayectoria que ya sobrepasa el cuarto de siglo, la banda está a unas semanas de lanzar su nueva producción Access denied, por lo que platicamos con su guitarrista y cofundador, Steve Chandra Savale, también conocido como “Chandrasonic”.

El primer tópico que salta a la vista cuando hablamos de la banda, es que precisamente este año se cumplen dos décadas del lanzamiento de Community Music, otro de sus discos esenciales, acerca del cual Steve se apresura a decir que es difícil creer que ya hayan pasado veinte años y agrega: “Suena bastante bien hoy de muchas maneras”.

El mundo vive tiempos convulsos y situaciones de injusticia que muchas veces han sido denunciadas en las canciones de la agrupación, y que con el paso del tiempo no han hecho más que otorgarles la razón. Sobre esa cualidad, casi profética del combo inglés, Steven Chandra apunta que quizá todos estos sucesos son la razón de ser de la banda:

“Supongo que el gran ejemplo es la canción Fortress Europe, que escribimos en 2001 y así pasa cada que sucede algo importante en torno al tema de la inmigración, la ciudadanía y los refugiados. La canción incluso se volvió viral un par de veces. La gente conectó con esa idea de un nuevo orden mundial para el 2022. Supongo que es genial ver que algunas de las visiones más distópicas se vuelven cada vez más relevantes”.

Sobre el racismo que sigue amenazando a diversas minorías alrededor del mundo, Chandra Savale asegura que el fenómeno es difícil de cuantificar y que depende mucho del lugar del que se hable.

“Parece que los mecanismos del racismo giran y cambian de acuerdo con el lugar. Me refiero, por ejemplo, al gobierno húngaro o al gobierno brasileño, que son bastante racistas. Pero Donald Trump también practica un particular tipo de racismo, sobre todo en lo que se refiere a algunos estereotipos étnicos, y no se diga contra la población musulmana. Creo que lo que está sucediendo en EU en este momento, dentro de los argumentos y las divisiones extrañas, da como resultado que las sociedades rindan honor a aquellos que sufrían el fenómeno de la esclavitud”.

Asian Dub Foundation siguió reforzando hasta antes de la pandemia de Covid-19 el mensaje de La Haine. Andaban de gira en salas de cine en Europa, corría la película y ellos tocaban en vivo, le ponían el sonido a las escenas que muestran a París en llamas. La canción Enemy of the Enemy se inspiró en la historia. Una lucha constante contra el racismo y exigiendo justicia. La consciencia de clase que derribaba la imagen de una Francia sofisticada y respetuosa.