Jinping ha llamado a Trump para pedirle una «solución pacífica»
Se trata de maniobras conjuntas dirigidas a «disuadir» a Pyongyang
El presidente chino Xi Jinping ha llamado a su homólogo estadounidense Donald Trump para pedirle que apueste por una «solución pacífica» en su pugna con Corea del Norte, en un gesto inusual que confirma la preocupación de Pekín por la escalada verbal que mantiene Washington y Pyongyang.
Los medios chinos informaron que el mandatario local refrendó en su diálogo que «China insiste en la desnuclearización de la Península (de Corea) y está dispuesta a mantener la comunicación y coordinación con EEUU» en este asunto.
La espiral de acusaciones, amenazas y gesticulación militar podría acrecentarse aún más si se confirma que Japón se sumará a la flotilla estadounidense que marcha hacia las inmediaciones de Corea del Norte y participará con sus propios navíos de guerra en unas maniobras conjuntas dirigidas a «disuadir» a Pyongyang -expresión usada por el diario Asahi Shimbum- de que realice un nuevo ensayo nuclear.
Fuentes gubernamentales citadas por medios como el Asahi o la agencia Kyodo indicaron que varios destructores japoneses planean incorporarse a la flota que lidera el portaaviones USS Carl Vinson, que llegará a las cercanías de la Península coreana este fin de semana.
La colaboración de los navíos japoneses y estadounidenses se ha intensificado en en las últimas semanas, cuando han protagonizado dos ejercicios navales cuyo objetivo fue siempre el mismo: practicar ante una posible confrontación con fuerzas norcoreanas.
Según otro representante del ejecutivo japonés mencionado por Reuters, las prácticas incluirían el intercambio de helicópteros entre ambas agrupaciones navales, que se unirían cuando el USS Carl Vinson atraviese la zona del Mar del Este de China.
En una entrevista con la emisora de TV Fox News, Trump afirmó que han enviado a «una poderosa armada» que además del Vinson podría incluir a tenor de sus palabras submarinos nucleares.
«Tenemos submarinos muy poderosos, mucho más que el portaaviones. Está cometiendo un gran error», aseveró el mandatario en referencia a Kim Jong Un.
El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, aclaró el martes que el despliegue de la flota constituye un «claro aviso» para Corea del Norte: «el presidente demostró la semana pasada en Siria que si está dispuesto a actuar será de forma decisiva y proporcional para dejar muy clara la posición de EEUU. No tolerará algunas de las acciones de Corea del Norte».
La exhibición de las dos flotas, japonesa y norteamericana, en un área tan sensible como el Mar del Este de China -donde Pekín reclama a Tokio la soberanía de varios islotes- puede convertirse en un problema añadido a la presente crisis y provocar el encono de un país clave para resolver esta brete.
La aprehensión que se registra en la república comunista ante esta situación quedó de manifiesto ante la difusión de artículos en la prensa controlada por el gobierno en los que se advertía a Corea del Norte que no cometa «un error de juicio» sobre la gravedad de la situación.
«Un nuevo ensayo nuclear podría provocar una reacción sin precedentes de la comunidad internacional y ser incluso un punto de inflexión. Si Pyongyang lleva a cabo esa prueba nuclear las posibilidades de una acción militar de EEUU serían las más elevadas«, añadió el periódico.
Los satélites que vigilan las instalaciones que usa Corea del Norte para realizar las cinco explosiones atómicas que ha llevado a cabo hasta ahora han registrado un movimiento inusual de personal y vehículos en ese emplazamiento, situado al norte del país, desde hace semanas, lo que ha desatado la alarma y las especulaciones sobre el objetivo de estas actividades.
Las informaciones provenientes de Pyongyang aseguran que como también es habitual allí, la población permanece al margen de esta dinámica y se concentra en la próxima celebración del aniversario del nacimiento de Kim Il Sung, el primer líder del país.
«No sigo mucho la política. Pero una cosa está clara, mientras que estemos al lado de nuestro supremo líder, el Mariscal Kim Jong Un, no tenemos miedo de nada», declaró Ri Hyon Sim, una norcoreana a la agenci





