Ingobernable Kate

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La actriz mexicana da detalles en Estados Unidos sobre su nueva serie de Netflix en la que hace de primera dama de México.

A Kate le persiguen sus peores demonios. Después de librarse del acoso mediático por una relación fugaz con el mayor narcotraficante del planeta, de refugiarse en Estados Unidos de la Justicia mexicana por aquello, de acudir a las alfombras rojas pisando fuerte y esquivando preguntas incómodas, de retomar finalmente su rutina como actriz, su peor pasado le acecha de nuevo. A media hora en metro de su última rueda de prensa, se encuentra preso Joaquín El Chapo Guzmán. Y mientras da a conocer los detalles sobre su nuevo papel protagonista en la serie Ingobernable, es imposible no acordarse de la Kate que fue capaz de encandilar al narco más temido del mundo hasta tal punto de querer conocerla en plena fuga.

Su papel en Ingobernable no deja de ser polémico, como ella. Será la primera dama de México en la ficción, de quien ha apuntado que es una mujer “ruda” y que no se parece en nada a la real, Angélica Rivera. “Estoy interpretando a la primera dama de México, pero no tiene nada que ver con nuestra verdadera primera dama y ni siquiera con nuestro presidente. Está basada en ciertas cosas que están pasando en nuestro país, que no podemos estar ciegos al respecto, cosas terribles de las que vamos a hablar”, anunció Del Castillo en un encuentro organizado por la plataforma de vídeos por catálogo en Nueva York. El estreno mundial de los 15 episodios será el 24 de marzo.

Una de las personas más perseguidas por el Gobierno mexicano —desde su encuentro clandestino con el narco— ahora formará parte de él de manera ficticia. Su rechazo a los políticos de México la hizo evidente en una carta pública que difundió en 2012, en ella se leía: “Hoy creo más en El Chapo Guzmán que en los gobiernos que me esconden verdades aunque sean dolorosas, quienes esconden la cura para el cáncer, el sida, etc. para su propio beneficio y riqueza”. Este mensaje le costó la desaprobación de medio país, pero el acercamiento peligroso del narco de narcos, que acabó invitándola a tomar tequila en la guarida más codiciada por la Marina y la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA).

Aquel contacto con El Chapo casi le cuesta el papel en esta serie. Cuando se hizo púbica la reunión secreta de Kate con Sean Penn y el narco, poco después de su captura en enero del año pasado, las grabaciones se detuvieron. La persecución de la Justicia mexicana, que emitió una orden de presentación para declarar como testigo, además de acusarla de un posible delito de lavado de dinero, hizo que la actriz pasara unos meses recluida en su mansión de Los Ángeles. “Tengo pánico de volver a México”, señalaba Kate en una entrevista a Univisión en julio. Pero finalmente la serie siguió su curso y un amparo concedido recientemente a la actriz le permite regresar a México sin ser detenida.

Kate será Emilia Urquiza, una mujer muy similar a ella. La ha descrito como ambiciosa y de personalidad fuerte, que se confronta con su marido por sus convicciones políticas. En el primer avance de la serie, presentado en diciembre del año pasado, se veía a Urquiza junto al presidente de México felicitando la Navidad y después enfrentándose a él de manera abrupta. La emisión es una coproducción de Netflix con Argos, la productora que estuvo detrás de telenovelas icónicas como Mirada de Mujer y Nada personal.