Fela Domínguez no tiene miedo a nada

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La lluvia ha golpeado la capital española. Con ella han venido los últimos vientos otoñales, que deshojan y marchitan el verde de las hojas de los árboles. Han aparecido los gorros, las bufandas, las botas, la ropa térmica, los abrigos y cualquier trapo que pueda contrarrestar los resfriados.

Desgraciadamente, Fela Domínguez no lo logró. ¡Y justo en la semana que tenía grabación! Eso de salir después de medianoche del teatro Lope de Vega, donde cada noche ruge para mil 400 personas en su personaje de Nala, en el musical El rey león, la tumbó. Ni medicinas ni tés; ningún remedio fue tregua para los bichos, según relata en exclusiva para Excélsior en las butacas del teatro madrileño.

Fela está a minutos de empezar a calentar para una función más. Están repletas, dice. Así que el descanso no es opción, ni siquiera en Navidad ni Nochevieja, fechas en las que su hermana irá a pasar el rato con ella. “Paramos en el intermedio para hacer un brindis (en Año Nuevo) y celebrar con el público”, detalla.

PAUSA A LOS MUSICALES

Sí extraña el descanso y el rato familiar, pero tiene muchos planes que no puede cortar; por ejemplo, apenas termine su temporada en el musical español, pondrá una pausa, no un retiro, a su actividad escénica porque, por fin, viene el disco que la verá debutar con Universal Music.

“Ya no diré que para siempre porque eso dije con El Guardaespaldas, y mírame ahora”, se ríe Fela entre el ruidero de pruebas de audio y luces previo a la función de viernes por la noche, “el teatro musical nunca me va a dejar. Estoy enamorada por lo que me ha dado en nivel espiritual, emocional y físico ha sido todo. Crecí y yo soy después del teatro.

“Sin embargo, ahora viene el sacrificio, dejar la comodidad y ver cómo te va en un nuevo proyecto. Cuesta trabajo, pero ya no tengo miedo a nada, ni de que me cueste como a muchos artistas que incluso les ha costado la vida. Por ahora será el último musical que haga”, agrega.

Está entusiasmada con su disco. Culpa al cansancio de sus bajas defensas. Cree que es una señal que su cuerpo le da para que duerma, pero no cede. Dedica los ratos y días libres que le da el musical para su debut, que se conducirá por el pop y fusión.

“Pero lo hago con el compromiso de saber que una canción se va a quedar para toda la vida”, explica. El primer sencillo y su video ya están listos, ambos grabados en Madrid, pero hasta el otro año verán la luz, quizá por marzo que se dará una escapada para la CDMX. “Es una balada brutal”, adelanta.

La composición ha corrido en colaboración con Raquel Sofía, Stefano Vieni, Ángela Dávalos, entre otros; además de productores españoles como David Santisteban.

Las historias dentro de las canciones es lo que la tiene a la expectativa.

“Y ése es el nervio, porque ya cuando tienes dos o tres discos puedes hablar de lo que quieras, pero el primer bebé eres tú. Me voy a abrir por completo, a ver si me aceptan, al final es quitarte ese miedo porque eres tú, y sí por completo es vivencial, son mis historias, cosas que he vivido en carne propia. No hay nada más honesto”, señala.

El nombre no lo tiene definido, pero está decidida a escoger uno intenso. Lo mismo para su sencillo, el cual no soltó prenda en ningún momento. Llevar todo eso al show en vivo será lo meramente bueno. Así se formó, además de siempre estar apoyada por su familia quienes sí van a ocupar un espacio primordial en su proyecto.

“Siempre he cantado con mis hermanas. Siempre que estoy pensando en arreglos vocales del disco estoy buscando el lugar idóneo para que canten conmigo. Al final es algo familiar, porque tengo a parientes en la banda y eso hace que suene aún más cálido”, platica. Hermanas, padre, tíos, primos son parte de su alineación.

DEFIENDE A SU PADRE

Su papá, Beto Domínguez, quien fuera baterista de Luis Miguel, ha sido pilar en su carrera. Lo mismo su madre, Ofelia Guzmán, cantante y pianista. Desafortunadamente, Fela dice que en México hay personas que no quieren a su padre.

“Siempre tratan de decirme que mi papá estorba, cuando yo digo que para mí no. Si de esa manera quieren meterme a su proyecto, pues no acepto y les doy las gracias. Yo no lo voy a dejar y se me hace algo ilógico, porque es ilógico que ha estado conmigo tanto tiempo formándome y que de la nada le dé las gracias, no es ético y confío en él porque sé que jamás haría algo para traicionarme”, comenta.

Eso sí, en el momento que Fela firmó con Universal Music, el señor Domínguez cedió el trabajo a su nuevo mánager y equipo de trabajo, porque comprendió que es lo que su pequeña necesita para lograr su sueño. Sin embargo, lo sigue consultando a distancia.

“Y me dice que si estoy trabajando con un productor necesito darle su lugar”, detalla.

La temporada terminará en julio, se quedará unos días de descanso y en agosto Fela ya estará en México comenzando su nueva etapa.

NALA LA AYUDÓ

Al teatro arriban españoles, coreanos, japoneses, italianos, muchas banderas ajenas al idioma en la que está montada la obra. Y siempre el comentario es el de “la mexicana es impresionante”, “la mexicana lo hace muy bien”, según lo que se ha percatado la actriz.

Gracias a la experiencia que tuvo al entrar al papel de Nala durante la temporada del musical en CDMX. Si hubiera una segunda temporada ¿qué encontraría de nuevo el público?, se le cuestiona, porque en más de tres ocasiones ha mencionado que el personaje la ayudó a crecer personal y profesionalmente.

“Y se vería reflejado en la consciencia. Estamos viviendo momentos complicados como planeta, no te voy a decir sólo en México, y tener la oportunidad de hacer un personaje femenino el cual tiene un papel que al final cambia la historia; si ella no hiciera lo que hace, no sabemos que haría Simba. Es un poder femenino el que cambia el rumbo de la historia.

“Dar ese mensaje de que como mujer puedes transmitir un cambio, que se puede ser fuerte, que estás sufriendo y la estás pasando fatal, puedes generar el cambio como mujer. Es un mensaje muy poderoso que antes no entendía por completo”, expresa.

De inmediato, Fela se dirige a las protestas y al movimiento feminista que se ha apoderado de la atención de toda Latinoamérica. A sus 30 años, está de acuerdo con la fuerza que su género ha impreso y generado a partir de las marchas pacíficas e intensas que se han viralizado desde Argentina, Chile, Colombia, Perú y México.

“Hay muchísimos puntos de vista y estamos en una época en la que criticar y juzgar al prójimo ya no me interesa, sino generar el cambio de manera personal, si hay una marcha pacífica para gritarle a la gente ‘¡No me violes!’, ‘¡No abuses!’, ‘¡Igualdad!’, por supuesto que estaré, y me hubiera gustado estar ahí.

“Es muy fácil juzgar cuando no lo ha vivido, cuando no escuchas los testimonios de la gente; hacerlo desde una computadora y poner cosas feas, es muy lamentable”, dijo.