Tras el día más mortífero desde el comienzo de la epidemia en España, con casi medio millar de fallecidos, las autoridades confiaban hoy en acercarse al pico de contagios y descartaron restringir aún más los movimientos para frenar al coronavirus.
El gobierno del socialista Pedro Sánchez se dispone a prorrogar dos semanas más, hasta el 11 de abril, el confinamiento casi total de sus 46.6 millones de habitantes, de quienes alaba su comportamiento, y espera poder doblegar así a un virus que no deja de cobrarse vidas.
Casi un 60% de los decesos se concentran en la región de Madrid, la más impactada por el brote, que ante la saturación de sus servicios funerarios decidió habilitar como morgue la pista de hielo de un centro comercial de la capital.
Los contagios también van en aumento, aunque más moderado. En el último balance pasaron de 28.572 a 33.089, consolidando España como el segundo país más castigado de Europa por detrás de Italia.
Pero «llegar al pico significa que tenemos que redoblar los esfuerzos» puesto que provocará mayor presión en los hospitales, cuando los nuevos pacientes se unan a los que todavía están en tratamiento, advirtió.
Ancianos ‘muertos’ en sus residencias
Si bien el número de curados ascendió este lunes a 3 mil 355 personas, todavía hay 2 mil 355 pacientes en unidades de cuidados intensivos, lo que supone la mitad de las camas de este tipo del país.
También preocupa la situación de las residencias de ancianos, tan azotadas por la epidemia que requirieron del auxilio del ejército.
En algunas, los militares encontraron «a mayores absolutamente abandonados, cuando no muertos en sus camas», dijo la ministra de Defensa Margarita Robles.
Y «los días más duros» están por llegar, repiten sin cesar desde el gobierno, que se movilizó para evitar el colapso del sistema sanitario, diezmado por el contagio de casi 4 mil profesionales.
Se han comprado millones de mascarillas y cientos de miles de tests de detección, se contrataron más de 50 mil sanitarios contando con estudiantes y personal jubilado y se habilitó un hospital de campaña en Madrid con mil 300 camas ampliables hasta 5 mil 500.
También el sector industrial se implica en combatir la epidemia, con empresas como las perfumerías Puig, la astillera Navantia o la aeronáutica Airbus, entre otras, sustituyendo su producción habitual por la fabricación de mascarillas, respiradores o geles hidroalcohólicos.






