Desempleados usan ‘dinerito’ de sus pensiones para sobrevivir

Visto 55 veces

A mediados de mayo, Ernesto Hernández sintió que el mundo se le vino encima luego de perder su trabajo como promotor de una marca de máquinas de afeitar y desodorantes en un supermercado de Ciudad de México.

Sus opciones no eran muchas en medio de una epidemia que obligó a cesar actividades en gran parte de la economía y que ha dejado más de un millón de desempleados formales en el país. Fue entonces que pensó en sus únicos ahorros: los recursos de su fondo de pensión.

Así, Hernández, quien renta una pequeña vivienda en los suburbios de la capital, inició el trámite para hacer un retiro, ignorando que el proceso suele demorar al menos un par de meses, mucho más de lo que había pensado.

Como Hernández, cada vez más mexicanos están echando mano de sus pensiones ante la crisis desatada por el coronavirus, que sólo en junio llevó la cifra de retiros a un máximo histórico de 1,856 millones de pesos (82 millones de dólares), según datos del regulador estatal Consar.

Los fondos de pensión en México permiten a los trabajadores que han perdido su empleo hacer un retiro parcial por hasta tres meses de su último salario o un 11.5% de sus ahorros para la vejez, pero para poder iniciar su gestión se debe tener al menos 46 días sin trabajar.

Aun así, recurrir a las llamadas Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) se ha convertido en una práctica socorrida entre muchos afectados golpeados por la peor crisis económica en casi 100 años, ante la falta de otro tipo de apoyo en el país para hacer frente al creciente desempleo.

Entre marzo y junio, 1,1 millón de puestos de trabajo formales desaparecieron y aunque el presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha dicho que a partir de julio México habría dejado de perder empleos, analistas prevén que la economía local sufrirá una profunda contracción este año.