Antonio Serna Muñiz
Aun parece retumbar en las gradas del ‘Marte R. Gómez’ aquella popular frase que corearan los miles de aficionados que cada 15 días lo llenaban, cunado Correcaminos en los 80’s, militaba en la Primera División, Don Carlos Adrián Avilés para encender los animos , atraves del micrófono daba la señalar de alerta, ‘calienta, Lila, calienta’, era el momento en que Aurelio López Molina comenzaba con esa sinergia que contagiaba y ‘prendía’ a la afición y la hacía vibrar.
Lamentablemente ahora esas frías gradas, mudas testigas de inumerables anécdotas seguirán siendo quienes guarden ese recuerdo, de quién en vida diera parte de ella por el equipo de Correcaminos, al igual que Don Miguel Caballero, otro fiel seguidor de la causa ‘naranja’.
Con sorpresa e incredulidad se ‘regó’ la noticia, ‘Aurelio López Molina ha fallecido’, muchos, de los antiguos aficionados le vino a la mente, la ‘Lila’; para las nuevas generaciones paso desapercibida, pero a pesar de ello dejará una imborrable huella.
Vía redes sociales, fue como se dio a conocer el fallecimiento de Aurelio López Molina, “La Lila”; familiares informaron que “La Lila” estaba cenando y que a las 20:15 horas del miércoles murió, en su domicilio en Santa Catarina, Nuevo León, a la edad de 66 años, a donde se fue a forjar una nueva vida, con un nuevo matrimonio ya hace algunos años.
Aunque la ‘Lila’ era originario de esta capital, formando su primer familia en la Colonia ‘Bertha del Avellano’, donde además fue el fundador y promotor de diversos equipos infantiles, juveniles y de adultos.
Fue árbitro también por muchos años a lado de grandes amigos como el ‘Chanoc’, José Luis Montes, entre otros.
A “La Lila” le sobreviven sus hijos Eduardo, Rolando y Beatriz López Torres, de esta capital. De Monterrey, Aurelio y Teresa López Villela.
En el lo que fue contacto como ‘porra’ del equipo Correcaminos de la UAT, fue en los años 80’s y era conocido en el Estadio “Marte R. Gómez”, por cargar la enorme bandera del equipo de Victoria, daba toda la vuelta por la pista de tartán y animaba a los demás aficionados, junto con la ‘Chana’ Guerrero.
Viajó por diferentes plazas del fútbol mexicano, apoyando en todo momento al conjunto azul naranja, sin importar los malos resultados.
Don Aurelio López Molina, sin duda fue un ejemplo de aficionado como Don Miguel Caballero, otro fiel seguidor a Correcaminos que se adelantó en el camino de la vida.
¡Adiós, Lila, Adiós’….Descansa en paz.






