Por Jorge Horacio Lazo Rdz.
Acá en esta frontera de Matamoros, se bajará el telón de una serie digna para una temporada de Neflix, cuando la “libertadora del norte” Susana Prieto Terrazas, levante su diestra diciendo adiós en poco tiempo para irse por donde vino a dejar una huella indeleble de historia del movimiento obrero que sacudió a los empresarios abusivos y desvergonzados líderes sindicales.
Una herida abierta y una sed de venganza de los sindicatos y empresarios contra el obrero y lo que resulte este movimiento ha quedado en esta ciudad que tardara mucho en sanar pues les pegaron donde más les duele a los poderosos; el bolsillo, esto por separado a la exhibición como líderes sindicales sin preparación cubiertos con una cultura forjada de golpe y porrazo.
Fueron millones de dólares los que tuvieron que desembolsar con los bonos de poco más de 32 mil pesos, esto aparte del 20% de aumento los empresarios y esta amargura los tiene heridos y listos para cobrarse esas sonoras bofetadas financieras que los hace sentirse descalabrados y rabiosos, pues una sola mujer con basta preparación del litigo laboral les dejo expuesta toda la pudrición y esclavitud que por años habían tenido al obrero de Matamoros Tamaulipas.
Tras verse ya cansada y amenazada de muerte por y supuestamente el descocado líder sindical Jesús Mendoza, y además –se presume- el actual gobernador del estado de Tamaulipas, su esposo de profesión galeno de ella expreso, “quiera ella o no quiera yo me llevo a Susana de aquí”, esto en una noche de velada en la empresa donde los polizontes estatales enviados por nuestro gobernador golpearon a obreros causando una imagen absurda de un país y una ciudad en regresión social.
Se sabe y muy bien, que el cáncer a extirpar es el sindicalismo inculto falto de preparación, pero, sobre todo esa corrupción innegable coludida con el empresario, gobierno local y estatal desde siempre en secreto a voces puesta al descubierto que no permite un desarrollo socio-económico en Matamoros.
Las redes sociales anoche continuaban trasmitiendo ese imparable eslabón de errores sindicales que se han dado desde que esta revuelta dio inicio, pues nadie ha sido capaz tanto de lado de Juan Villafuerte Morales, como de Jesús Mendoza de dar solución con conocimiento y atino a esta inconformidad obrera. Exhibidos ambos como auténticos ignorantes y amantes de robo del esfuerzo ajeno.
Existe algo en la vida que se llama “vergüenza y dignidad”. Estas palabras no aplican porque no existe en ambas figuras sindicales mencionadas, pues los millones de pesos que les quitan a los obreros semanalmente los tienes a ellos esclavos de una ambición monstruosa, tanto así que la vergüenza y dignidad de un hombre no es parte de su diccionario.
En todo este viaje de luchas de las casi 70 fábricas (histórico) aquí en Matamoros Tamaulipas, la verdad es que fueron rebasados los acusados de corruptos lideres sindicalistas con toda notoriedad antes sus sacrificados obreros por una sola persona a quien ahora la están obligando mediante amenazas de muerte que se vaya, y si se va este domingo según ya lo anuncio la misma pulverizada perito laboral Susana Prieto Terrazas.
Lo cierto y al final vamos todos dos metros bajo tierra con los algodones en oídos y narices, un lúgubre traje, en calcetines y un cuerpo que se convertirán en alimentos para gusanos.
De parte de los lideres vividores del sudor del obrero una herencia a la familia llena de recuerdos de odios colectivos que los señalaran cada generación.
Por su parte en el caso de Prieto Terrazas, el recuerdo cariñoso de miles de matamoronses y admiradores por la bravura con conocimiento de causa con que enfrento a la descomposición sindical cuyos bufetes como profesionales resultaron ser un simple adorno de defensa legal laboral.
Lástima, pero la Libertadora del Norte los agarro como el tigre de santa julia y eso se quedará escrito en la historia por siempre (entre otras pifias en sus reglas sindicales que dan pena) de esta tres veces heroica Matamoros, Tamaulipas.
Ya veremos después nosotros los residentes de esta frontera tamaulipeca y claro los sindicatos, empresarios, gobiernos y sobre todo obreros, que nos dejó de aprendizaje esta crisis obrero-social regida con sabiduría por un erudito en materia laboral.
O simplemente fue una histórica protesta contra la opresión del poderoso que dejara revanchismos contra el asalariado tras la partida de la libertadora del norte y con una herida abierta que tardara en sanar mucho tiempo tras levantar la tapa del alcantarillado repleto de estiércol. Hasta la próxima.






