Arreola, niega ser compasa y dice no declinar a favor de algún aspirante

Visto 398 veces

Ramon Mendoza S

Reportero

El aspirante a la dirigencia estatal del PRI Luis Enrique Arreola Vidal negó ser “Pelero” de nadie y mucho menos identificarse con algún grupo político encabezado por un ex gobernador de Tamaulipas.

Además rechazo declinar en favor de algún otro aspirante al mismo puesto y, en conferencia de prensa, acuso que el proceso interno del Partido Revolucionario Institucional (PRI) tiene “Dados cargados”  en favor de los también aspirantes Sergio Guajardo Maldonado y Oscar Luebbert Gutiérrez.

Dijo que el primero de ellos, que ostenta la delegación federal de la SEDATU en Tamaulipas tiene el respaldo del ex gobernador Egidio Torre Cantú; en tanto que el ex alcalde de Reynosa del ex mandatario Manuel Cavazos Lerma.

“Hago del conocimiento que seguimos firme en nuestro propósito; no hemos declinado a favor de ningún otro aspirante ni lo vamos hacer. No hay obstáculo que me detenga; soy un priista con 20 años de militancia de incuestionable reputación (sic). No tengo ni la más mínima sospecha de corrupción ni de vinculación de algún tipo de delincuencia”, presumió a los periodistas.

En el encuentro con los periodistas el aspirante al Comité Directivo Estatal se pronunció por darle oportunidad ‘a la nueva generación y no a los mismos de siempre’.

“Es tiempo de darle la oportunidad a la verdadera militancia, a los hombres que estamos limpios que luchamos día a día en tener un mejor lugar donde nuestros hijos puedan vivir en paz y tranquilidad”.

Dijo estar dispuesto a alcanzar un acuerdo de unidad con los seis aspirantes al mismo puesto y para ello, agregó, ya sostuvo reunión ‘en dos bloques’; el primero con Sergio Guajardo y Juan Alonso Camarillo y, el segundo, con Oscar Luebbert Gutiérrez y Miguel Mansur.

El ex dirigente estatal del Frente Juvenil Revolucionario 8FJR) se opuso al calificativo de algunos priistas de ser comparsa de Oscar Luebbert Gutiérrez e insistió representar al nuevo PRI donde no solapara ningún acto de corrupción, en caso de alcanzar la dirigencia estatal.