Finalizaba el juego entre Los Angeles Lakers y Houston Rockets en el Staples Center en Los Angeles, cuando de pronto Brandon Ingram y Chris Paul se involucraron en una discusión en la que el vocalista de la banda Red Hot Chili Peppers, Anthony Kiedis, también entró.
El músico, quien es fan de los Lakers, no contuvo su ira y se fue a insultar a los jugadores de los Rockets cuando estos se dirigían al vestidor, haciendo ademanes que fueron vistos por un gran número de asistentes.
Gracias a su mala conducta elementos de seguridad del Staples Center tuvieron que intervenir y obligar al cantante a abandonar el recinto por su indisciplina.
El juego terminó 115-124, siendo el equipo de Houston el victorioso en este duelo tan dramático y polémico.






