Por Antonio de la Cruz
Los daños ocasionados por las lluvias a los caminos rurales, la falta de apoyo y créditos accesibles, provocan que productores dedicados a la actividad forestal maderable, no puedan aprovechar alrededor de 350 mil hectáreas de bosques de pino y encino en el estado cada año.
Roberto Ríos, integrante de la Unión de Ejidos Forestales de Tamaulipas, señaló que actualmente solo son explotadas el 30 por ciento de su capacidad, lo que equivale a unas 150 mil hectáreas.
«Solo en ocho de 21 municipios del estado que cuentan con zonas boscosas y serranas en la que existen arboles de pino y encino, se aprovecha ese potencial forestal y el factor primordial de eso, es la falta de apoyo económico o por desinformación».
Destacó que ahora se enfrentan también al problema que originaron las lluvias en la zona de la sierra, ya que hay caminos que fueron destrozados por la corriente del agua que bajo de la sierra y se necesitan apoyos.
Agregó que la zona más afectada es la región de Hidalgo, Guemez y parte de Victoria por lo que están a la espera de apoyos para repararlos.
«Esperamos que el próximo año el gobierno estatal destine más apoyos para la actividad forestal, porque México enfrenta un grave déficit en producción de madera y se ve obligado a importar anualmente una gran cantidad para atender la demanda nacional».
Considera incongruente que con el potencial maderero que tiene el país, y en particular Tamaulipas se siga importando, ya que la madera de gran calidad que hay en México se va al extranjero.
Por ello, consideró que se deben diseñar programas de apoyo a los productores para que puedan incrementar su producción maderera aprovechando los bosques disponibles.






