Miguel Santamaría
Ciudad Victoria.- Según las palabras de uno de los integrantes de la familia Hernández Ramos, el sujeto de nombre Juan José García Medrano, este no es primer desalojo que realiza de manera arbitraria.
Ahora lo hizo en la colonia la Libertad en la calle Panamá y Canadá, a una persona de la tercera edad le toco sufrir los abusos de este sujeto que en un principio se decía pastor de la iglesia Palabra de Vida.
No hubo una orden de desalojo, solo llegó acompañado de la fuerza pública y comenzaron con el desalojo de la vivienda, ahí en la banqueta dejaban las pertenencias de la familia Hernández Ramos, ellos con poco que hacer pues la policía les impedía hacer cualquier acción para regresar las cosas al interior de la vivienda.
Algunos vecinos llegaron hasta el domicilio para solidarizarse con la familia que estaba siendo desalojada.
Decían que no permitirían el atropello de un hombre que es agiotista, presta dinero con altos interese para después con argucias y valiéndose de sus influencia quedarse con las propiedades de los deudores.
En esta ocasión los afectados narraron que lo único que saben es que el presunto pastor, prestó un dinero al hijo de la propietaria del inmueble y ella supuestamente firmó como aval, el hijo al no pagar el agiotista se pagará con la propiedad.
“Pues mire dice que un hijo mío, que pidió prestado y que yo fui su aval, yo en ningún momento fui su aval, anteriormente como es prestamista, él le quitó la casa a mi hijo, en aquel portón café, él tuvo que venderla y solo e dio la diferencia de lo que le tocaba a el, y ahora se viene conmigo porque él me rentó la casa y en el 2010 que vino a cobrar la renta yo le dije que no le tenía con que pagar porque mi esposo estaba enfermo”, narró la afectada.
Después de este desalojo llegó Jorge Tenorio, representante de la Iglesia Palabra de Vida, para deslindarla de lo que antes había dicho García Medrano. “No es pastor de esa iglesia y que esta nada tiene que ver con el asunto”, aseguró el enviado.
En la casa viven 5 personas, después del desalojo tuvieron que pernoctar en la calle hasta que se arregle esta situación debido a que la fuerza pública no permitió el ingreso de nueva cuenta de esta familia.
Vecinos de los afectados permitieron que los menores de edad durmieran en sus casas y los adultos se turnaban para que no robaran sus pertenencias.






